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Sofía Lorente: “Los problemas visuales crean mucha frustración en los niños”

In Entrevistas, Número 3 on 3 marzo, 2011 at 23:45

LUIS F. BONILLA/ Elche- Según diversos estudios realizados, el 30% de los casos de bajo rendimiento académico en etapa escolar están relacionados con problemas visuales. Este bajo rendimiento académico puede repercutir en un fracaso escolar si es que no se le da la importancia que realmente tiene. Para hablar de estos problemas y de la relevancia de un buen seguimiento en la visión de los escolares, entrevistamos a Sofía Lorente, óptico y optometrista, con un Master por la Universidad de Boston en optometría infantil.

¿Cuales son los problemas visuales más comunes en los escolares?

Por grupos de edades, de 0 a 3 años encontramos miopía genética o familiar. Estos males pueden perjudicar a la maduración ocular si no se diagnostica pronto, por lo que es imprescindibles cogerlos a tiempo. Existe también un porcentaje más bajo de hipermetropía, que también se transmite genéticamente.  Este mal está asociado a problemas de estrabismo y ojo vago, también se da en los partos con fórceps, que suelen afectan a los músculos extraoculares. A partir de los 8 años en chicas comienzan los casos de miopía y en los chicos algo más tarde, por encima de los 10, normalmente. Sobre los  14 años, en la pubertad, una vez que el ojo está maduro, si se encuentra una hipermetropía es porque no se ha detectado bien antes, son casos que deberían haber sido tratados cuando el niño era más pequeño ya que no suele aparecer espontáneamente con esa edad, en cambio las miopías si aparecen de manera súbita, mes a mes va creciendo y de un año para otro la tenemos ahí.

¿Cómo afectan estos males en el rendimiento escolar?

Hasta los 3 años afecta a nivel de la fijación. En las clases de infantil tienen una serie de trabajos que permiten detectar un estrabismo o un ojo vago. Un niño no puede identificar las formas, para él lo que ve es lo correcto, pero sabemos que no es así. El problema es que pueden ver con un ojo muy bien y con el otro borroso, pero el niño no es consciente de que hay un ojo que no ve, el cerebro se queda sólo con la imagen buena y puede haber un efecto negativo neurológicamente. Si no corregimos la imagen mala con gafas, el cerebro la elimina en el proceso de supresión y habría que hacer una terapia encaminada a corregir eso. Los niños que sufren este tipo de problemas se cansan muchísimo y no captan bien como pintar, se salen re las rayas, y no distinguen bien las formas. La figura del profesor es clave aquí, tienen que tener muchísimo cuidado, por ejemplo, en cómo se inclinan hacia las hojas a la hora de escribir, se sientan totalmente en lateral o si no giran el cuello.

¿Y en niños mayores?

A partir de 3 años el rendimiento cambia muchísimo, se nos pueden dar excesos de fatiga, por ejemplo, el síndrome del estudiante dormilón, que va asociado a un mal comportamiento del enfoque del ojo.  Se detectó en América en los años 90, el niño dice que él ve bien, pero los profesores y los padres se quejaban de que, en cuanto hacía alguna actividad de cerca el niño se dormía, literalmente. Esto es porque los ejes visuales no le hacen el juego a la lectura y a la ejecución de cerca y supone tal estrés cerebral, que el niño se quedaba totalmente dormido. Este tipo de problemas, funcionalmente provoca mucha frustración, son niños que podrían rendir bien, pero psicológicamente se sienten cortos a la hora de sacar buenas notas y creen que no pueden superar ese trabajo. Una vez que le corregimos, tenemos que trabajar en esa parcela de concienciarles en que pueden hacer las cosas bien. Los logopedas han conseguido mucho a la hora de tratar con este tipo de casos.

¿Se hace un buen trabajo de detección en los colegios?

La fundación Jorge Alió es la que trabaja en este aspecto y esta adscrita a la Generalitat Valenciana. Ellos hacen un rastreo en el que se valora la visión y el sistema refractivo. Al ser una población masiva no te puedes parar en cada niño con el protocolo correcto, pero de esta forma, al menos puedes detectar los problemas muy exagerados. En cualquier caso se puede considerar que se hace un buen seguimiento. En cambio en los centros de salud no tanto. El protocolo que se sigue es mejorable, a los 5 años se hace la prueba de visión y, lo digo por experiencia propia, son muy flojas, la administración tendría que mejorar el soporte. Habría que hacerla con más exactitud, pero tal y como está la sanidad pública supongo que se hace así porque no hay más remedio, sería interesante que fueran más finos en su trabajo.

¿Hay más problemas visuales en niños ahora que hace 10 años?

Realmente no hay más, lo que pasa es que ahora se ayuda en lo que antes no se podía. Ha habido un pequeño cambio de hábitos a la hora de primar la visión de cerca sobre la de lejos. Antes se hacía vida de calle y se ejercía la visión de lejos, ahora el niño tiene el juego de cerca en casa. No es que hayan salido más problemas, sino que hay más susceptibilidad de tenerlos. Los niños son órganos creciendo, crecen cada día. Tu antes podías valorar a un niño que tenía un problema porque usaba mucho la visión de cerca, pero no se sabía como se podía solucionar. Ahora te encuentras un niño con una mala fijación, por esto mismo, y se puede hacer una terapia con ejercicios visualesque puede encaminar ese problema, se le puede dar asistencia a problemas que antes no se podía. El único problema desde hace 10 años a acá es que se ha detectado una gran cantidad de problemas de enfoque. El sistema está madurando y ellos están forzando el sistema a la visión de cerca y eso crea excesos de acomodaciones, estrés visual, cansancio…

¿Hasta qué punto ese cambio de habito y el uso de los ordenadores y la televisión pueden afectar en la visión de un niño?

El ordenador tiene 3 puntos negativos para la visión. El primer punto es que es una pantalla luminosa, que nos manda tal cantidad de radiación que nos provoca evaporación de lágrima, a pesar de los filtros y los avances en este aspecto, empeora la calidad de la lágrima es un hecho. El segundo; las pantallas tienen unos contrastes de color y de tamaño de letra que no están relacionadas a las distancias de trabajo. A veces nos encontramos unos us

os del color malísimos para el cerebro, eso provoca que la mayoría de veces se acabe fatigado, porque se somete al sistema a unas presiones perjudiciales, el cerebro es muy plástico pero, a la larga, puede pasar factura. Por último, las horas que se le echan Todo usado con mesura y ponderado es bueno pero el exceso de horas delante de la pantalla del ordenador es muy perjudicial. Sin embargo, y aunque parezca sorprendente,  los niños pequeños que juegan con las consolas portátiles, están ejerciendo una buena actividad para la fijación. La terapias visuales modernas se hacen usando consolas portátiles, es una maquina que obliga a que todo el sistema visual se ponga en marcha. En los niños, sobre todo, puede ser hasta buena, porque ejercita la coordinación del sistema visual.

Consejos básicos para la prevención de problemas visuales

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