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Carlos Cabo: “Los homeschoolers destacan por su firme convicción”

In Entrevistas, Número 3 on 3 marzo, 2011 at 23:59

Es difícil determinar el número de familias que educan a sus hijos en casa ya que las cifras que se manejan son especulativas. Carlos Cabo, catedrático de instituto y profesor asociado de la Universidad de Oviedo, estima que son unas seiscientas familias en toda España, mil en el mejor de los casos. Su cálculo se basa en los datos arrojados por la tesis que está desarrollando sobre el homeschooling (educación en casa) en España. Aula Abierta ha querido conocer más de cerca a esta comunidad de padres y madres homeschoolers a través del estudio de este profesor asturiano.

ANDRÉS CABRERA/ Alicante- Son cuatro los años que Carlos Cabo lleva invertidos en su tesis sobre los padres homeschoolers en España. Pero aunque su conocimiento sobre esta forma de educación es amplio, pondera sus respuestas y se mantiene siempre en una posición moderada, equidistante, tratando de ver la educación en casa con una cierta objetividad. “Las cosas no son blancas o negras, existen muchos matices”, apostilla el catedrático de cincuenta y nueve años.

Por ello, lamenta que algunos medios de comunicación traten la educación en casa de forma sensacionalista. Carlos Cabo es contundente: “Este es un tema de gente viva, que vive la educación de sus hijos con mucha pasión, como algo muy importante en sus vidas, por lo que no se puede frivolizar con ello. Es gente que cree firmemente en lo que hace y merecen el máximo respeto”.

Pero, ¿Quiénes son los homeschoolers? ¿Son una secta? ¿Acaso se creen mejores que los demás? Nada más lejos de la realidad. Hablamos, al fin y al cabo, de gente muy normal que tiene comportamientos normales, al igual que el resto de la sociedad. No existe un patrón para educar en casa, “cada uno empieza como puede, quiere o sabe. Depende de la historia personal, profesional o ideológica de cada familia. No se exige nada”, apunta el profesor Cabo.

El común denominador de las familias que optan por educar a sus hijos en casa es el compromiso que asumen para poner en marcha esta ardua tarea. Por lo demás, no podemos hablar de los homeschoolers generalizando ya que forman un grupo muy heterogéneo donde existe la misma variedad que encontramos en la propia sociedad.

El catedrático de instituto Carlos Cabo señala que “a causa de esta variedad, puede existir más cercanía entre una familia que educa en casa y otra que escolariza a sus hijos que entre las propias familias que practican el homeschooling”.

Así, las diferencias van desde la concepción pedagógica hasta la postura a adoptar para defender ante la administración el reconocimiento legal y la regulación. “Hablamos de un grupo muy diverso y, por lo tanto, encontramos familias que huyen de cualquier regulación; otras que conciben la educación como algo absolutamente libre y que enseñan a su hijo a leer cuando él siente la necesidad de hacerlo; unas familias que practican la escuela en casa con encerado incluido y trabajo por asignaturas; o las que trabajan por proyectos, de una forma transversal… existe una variedad enorme, una amplia gama de grises. Todo”, afirma Carlos Cabo.

Las diferentes concepciones de la enseñanza determinan cómo se desarrollará el estudio. Aquellas familias que optan por una estructura más curricular matriculan a sus hijos en una escuela a distancia. Epysteme y Clonlara son las que tienen un mayor número de seguidores en España. Se trata de centros de educación a distancia con sede en Estados Unidos, explica Carlos Cabo, “que proporcionan un título oficial convalidable en nuestro país y que sirve para seguir un currículo, una línea mínimamente estructurada, y que sirve además para justificar ante la autoridad educativa que los niños están siendo educados”.

En estos casos hablamos de familias que educan en casa, pero sin que sean los padres los que eduquen exclusivamente. Tampoco ocurre así con las familias que optan por una educación menos curricular. Como aclara Carlos Cabo, “cuando realmente necesitan instrucción específica recurren a profesores particulares. Los padres que asumen la educación de sus hijos de una forma responsable cubrirán las necesidades educativas de sus vástagos en los niveles que puedan atender, en aquellas áreas que se les escapen acudirán a quien sabe”.

Lo que sí comparte este grupo tan diverso de padres y madres que optan por educar a sus hijos fuera de las aulas son las consecuencias derivadas de esta decisión.

Una de ellas es el coste económico. La educación en casa es cara. “En primer lugar, porque uno de los cónyuges debe quedarse en casa o, como alternativa, trabajar ambos a tiempo parcial, por lo que hay menores ingresos. A esta circunstancia hay que sumarle que no existe ningún tipo de ayuda, ni becas para material, por lo que el coste deben asumirlo los progenitores íntegramente. Es uno de los problemas que los mismos padres que educan en el hogar reconocen. Todo dependerá, no obstante, de la capacidad económica de la familia”, señala Carlos Cabo.

Otra de las consecuencias es la de encontrarse dentro del marco de la ilegalidad. La educación en casa no está reconocida como una opción educativa en España, por lo que algunas familias son denunciadas por abandono familiar. Sin embargo, pocas de estas denuncias prosperan y son desechadas por los propios servicios sociales. Otro gran porcentaje es rechazado por el Ministerio Fiscal y aquellas que llegan a los juzgados suelen dar la razón a los padres, ya que dicho abandono no existe, más bien al contrario. Sin embargo, la última sentencia del Tribunal Constitucional negaba este derecho a dos familias de Tolox (Málaga), aunque matiza que no cabe descartar otras opciones legislativas que incorporen una cierta flexibilidad al sistema educativo.

Para Carlos Cabo esta falta de legislación y reconocimiento de la escolarización en casa se debe a “una falta de voluntad política”. Esta opción educativa sí está amparada en la mayor parte de Europa, aunque como explica nuestro entrevistado, “cada vez se están endureciendo más las condiciones para hacerlo”, ya que “los Estados quieren tener cada vez un mayor control sobre los ciudadanos”.

Por último habría que hablar, como otra de las consecuencias derivadas de la educación en casa, de su mala prensa social. Este factor viene acompañado, en la mayor parte de los casos, “por una idea muy superficial del colectivo de padres homeschoolers, empezando por la propia familia de los padres que eligen educar en casa”, como asegura Carlos Cabo.

Ese desconocimiento tiene su punta de lanza en la falta de socialización que se atribuye a los niños que son educados en casa, aunque también es una de las máximas preocupaciones de los padres y madres homeschoolers. “Es una cuestión compleja, difícil” asegura el catedrático,” que tiene sus luces y sus sombras en ambos sentidos, ya que la socialización en la escuela tampoco es una socialización ideal”.

Aunque existan multitud de trabas para llevar a cabo la educación en casa, los padres y madres homeschoolers, como señala Carlos Cabo, destacan por la firme convicción que tienen en lo que hacen; por un amplio conocimiento y un alto nivel de actualización en materia educativa; y un por gran coraje frente al acoso de las autoridades educativas, judiciales o de servicios sociales. Pero sobre todo, por el fortísimo vínculo que mantienen con sus hijos”.

Lee la entrevista completa a Carlos Cabo

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  1. Sr. Carlos Cabo, muchas gracias por expresarse con propiedad, seriedad, y justicia. Coincido en que uno de los mayores problemas que enfrentan los homeschoolers en España es la superficialidad con la que se trata el tema. Como madre que educa en casa, me duele muchísimo leer los comentarios que muchos dejan en noticias sobre los homeschoolers. No se debe ser experto en algo para comentar, pero definitivamente el conocer un poco de qué se habla no está de más, y tristemente me atrevo a aventurar que muchos de quienes dejan comentarios insultantes y desinformados, ni siquiera conocen a una familia que eduque en casa. Estoy segura de que puedo presentarme con mi familia en un grupo donde se critique el homeschooling, criticarlo también, y nunca pensarían que lo practicamos.
    En fin, muchísimas gracias por su interés y trabajo en el tema. Desde luego si alguien desde fuera y con honestidad llega a estas conclusiones que usted ha llegado, aún siento que hay esperanza en que otros comiencen a entender, aceptar, y consiguientemente legalizar esta opción en todos sus aspectos.
    Gracias también a Aula Abierta por publicar la entrevista.

    • Gracias a ti, Silvia, por tu comentario. Desde Aula Abierta también conincidimos en la gran propiedad y respeto con el que Carlos Cabo trata la educación en el hogar y la labor que realiza para que quienes desconocen esta opción educativa tengan un mínimo de información al respecto. Un saludo.

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