La revista educativa de la provincia de Alicante

“Las emociones son un aspecto esencial en la educación”

In Convivencia Escolar, Entrevistas, Número 3, Psicología on 3 marzo, 2011 at 23:55

Entrevista a Cuque González Arenas, socióloga y especialista en intervención psicológica

RAFAEL ORTÍN/ Elche- Hasta hace bien poco, el éxito del alumnado se asociaba sin ninguna sombra de duda con los resultados académicos.Hoy se atisban aires de cambio que provienen de las experiencias en distintos colegios del mundo occidental donde se tiene en cuenta el desarrollo emocional del menor y no sólo las notas que se obtienen en los exámenes. Cuque González Arenas, socióloga y especialista en intervención psicológica, lleva 7 años dedicándose a la formación en inteligencia emocional y conductual en los talleres que realiza tanto en empresas como en centros educativos de toda la provincia. Ejerció como educadora durante un año en un centro de reinserción sociolaboral para menores de la provincia de Alicante. Entre sus paredes aprendió lo relevante que puede ser para estos jóvenes el dominio de las emociones con el objetivo de lograr una vida más eficiente y plena, habilidad ésta que forma parte de una desarrollada inteligencia emocional. Hoy, sus conocimientos sobre inteligencia emocional y habilidades de comunicación son requeridos por los profesores de diversos centros que echan en falta estas materias en su plan de estudios.


¿Qué distingue a la inteligencia emocional (IE) de otros tipos de inteligencia que ya conocemos?

Es muy sencillo. Se acepta que existe una inteligencia racional, que es la que aplicamos con los conocimientos. Para evaluarla se haría un test de inteligencia… ¿Pero dónde quedan las emociones? Goleman, en su día, y aunque no descubrió algo nuevo, fue el que acuñó el término inteligencia emocional. Ésta estudia el funcionamiento de las dos dimensiones del individuo. Primero, la interna, la llamada inteligencia intrapersonal, y en segundo lugar, la externa, que tiene que ver con el modo en que nos relacionamos con las demás personas.

¿Por qué considera tan importante la IE para el desarrollo de los niños?

Porque las emociones son un aspecto esencial de los seres humanos. La IE nos enseña a dirigirlas y controlarlas. El que no nos enseñen a manejar los sentimientos puede ocasionar numerosos inconvenientes para las personas. Aquellos que no poseen esta capacidad desarrollada tienden a reprimir sus emociones lo que puede desembocar en explosiones de ira o rabia hacia uno mismo o hacia los demás. Otro efecto negativo es que las emociones no gestionadas eficientemente se pueden somatizar, es decir, se pueden manifestar físicamente en malestar o enfermedades.

¿Piensa por tanto que debería incluirse en los planes de estudio de los centros educativos?

Sí, de hecho creo que es tan importante que, en mi opinión, debería ser una asignatura obligatoria en los centros de infantil, primaria y secundaria igual que lo son las matemáticas o la lengua e incluso en las universidades o en las empresas. De hecho, ahora estoy elaborando un manual orientado a los colegios que espero que algún día pueda publicar y aplicar.

¿Qué  cree que conseguiríamos en el hipotético caso de que se aplicase la inteligencia emocional de modo sistemático en la enseñanza?

Con estos aprendizajes se favorece el crecimiento de personalidades equilibradas que no sean ni excesivamente independientes, de lo que resultaría una persona que no sabe comunicarse ni trabajar en grupo, ni demasiado dependientes, en cuyo caso estaríamos hablando de personas que viven en una frágil burbuja de sobreprotección, incapaces de resolver los conflictos de la vida por sí mismos. El individuo interdependiente estaría en el punto medio. Hablamos de una persona que aunque es consciente de poder hacer las cosas por sí misma, valora y considera muy positivo para su vida el poder contar con los demás.

¿Una inteligencia emocional poco desarrollada puede afectar al rendimiento académico?

Por supuesto. La falta de motivación y el mal manejo de las emociones pueden conducir al mal rendimiento, al bloqueo del razonamiento lógico y a la mala comunicación con el resto de los compañeros de clase, elementos indispensables para el trabajo de clase y la buena convivencia.

¿Cuáles son las herramientas de las que se sirve la inteligencia intrapersonal e interpersonal?

En el caso de la intrapersonal lo esencial es trabajar la autoestima, es decir, el respeto y el amor por uno mismo. Para ponernos en marcha deberíamos plantearnos pequeñas metas que podamos conseguir para, más adelante, lograr otras más ambiciosas. La clave reside en el autocontrol, el autoconocimiento, la autovaloración, la confianza en uno mismo, en saber buscar las motivaciones y en el desarrollo de la capacidad para tomar decisiones. Todo ello contribuye a construir una robusta personalidad. En el caso de la interpersonal entrarían en juego las habilidades sociales. Podríamos citar el “calibrado” y el “acompañamiento” como herramientas que obran a favor de esta inteligencia. El primero consiste en saber ponerse al nivel del interlocutor, empatizar con él, saber ser paciente, escuchar y no prejuzgar a éste.  La segunda herramienta consiste en manipular o saber llevar una conversación desde un punto de vista positivo y aceptar nuestra responsabilidad en la comunicación.

¿Y qué ejercicios o técnicas pueden ayudarnos a desarrollar estas capacidades?

La relajación es una alternativa, que incluye aprender a respirar correctamente para liberarse del estrés que acumulamos a lo largo del día. Es tan sencillo como ocupar nuestro tiempo en realizar actividades que realmente nos liberen de las presiones. Otra técnica que podríamos citar es la visualización, es decir, viajar mentalmente a lugares que nos resulten familiares y que nos aporten tranquilidad.

¿Cree que los profesores tienen en cuenta estos conocimientos para impartir sus clases?

Lo que veo en algunos profesores es que no están al día acerca de la importancia de estos avances docentes. Muchos se limitan a impartir la lección desde la distancia y la rectitud. Sin embargo, hay otros, que suelen ser los más jóvenes, que saben mostrarse más cercanos y receptivos con los alumnos sin dejar de ser exigentes. Estos  transmiten más seguridad en sí mismos y en lugar de imponer al alumno, lo convencen. No obstante, existen centros en los que  tienen en cuenta estas metodologías, aunque no de manera sistemática, como el colegio Aire Libre, ubicado en la provincia de Alicante.

¿Piensa que existe correlación entre la carencia del control de las emociones y el fracaso, no sólo curricular, sino vital?

Sí. La prueba es que muchas instituciones y empresas comienzan a valorar más esta clase de habilidades en detrimento de las puramente académicas. Para evaluarlas  emplean los test de aptitud como filtro para acceder a muchos de los puestos disponibles. En estos se valora, además de las habilidades directamente relacionadas con la tarea, las cualidades de las personas para liderar grupos, colaborar en equipo, comunicarse con los demás, etcétera. Buscan un equilibrio entre las aptitudes profesionales y las personales.

¿Cuál sería, desde esta perspectiva, el camino para lograr construir mejores personas en la enseñanza pública?

Pues, para empezar, que los profesores transmitieran estos conocimientos en diversos talleres. También deberían hacer partícipes a los padres en este aprendizaje de técnicas que condujeran de la imposición a la motivación de sus hijos. Existen demasiados menores reprimidos y agresivos por falta de cercanía y comprensión.

¿Ha comprobado los buenos resultados de estas prácticas?

Sólo en los casos que pude seguir durante mucho tiempo en mi estancia en un centro de menores. Entonces observé que el trabajo constante con estas personas convertía estos conocimientos en habilidades permanentes que permiten una clara mejoría.

¿Aplica estos conocimientos en su vida personal?

Claro que sí. De hecho todo lo que aplico en mis clases y terapias antes lo he probado conmigo y, si resulta, lo utilizo. La inteligencia emocional ha mejorado mucho mi vida en tanto que me ha hecho ser más equilibrada y consciente de los otros y sus propias realidades y principios. He conseguido reducir mis prejuicios y he mejorado enormemente mi capacidad para resolver los conflictos en el ámbito personal.

Supongo que lo importante, en definitiva, es contar con unos  buenos cimientos…

Una inteligencia emocional bien desarrollada facilita alcanzar una personalidad sólida y una mente con las ideas más claras, lo que no significa que no se pueda cambiar, ser flexible o adaptarse a los cambios. Por lo tanto, esto no garantiza que dejemos de sentir inseguridad o miedo cuando pasamos por periodos difíciles pero el contar con la confianza en nosotros mismos casi siempre dará resultados positivos. De cara a los demás siempre redundará en mejores relaciones, mejor rendimiento en nuestras tareas y seremos más capaces de aceptar a los demás, aunque sean muy diferentes a nosotros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: