La revista educativa de la provincia de Alicante

Enfrentados por la jornada escolar continua

In Entrevistas, Número 4, Política Educativa, Reportajes on 1 abril, 2011 at 15:01

Recurso gráfico en clave de humor sobre el debate de la jornada continuaANTONIO ANIORTE GUERRERO / Torrevieja.- La comunidad educativa se debate entre la aplicación o no de la jornada escolar continua. Una decisión que enfrenta habitualmente a padres y profesores, con acusaciones mutuas de pensar sólo en el bienestar personal y en la acomodación de las jornadas laborales. La Comunidad Valenciana es una de las autonomías que se opone al desarrollo continuo de la jornada académica.

Es conveniente que antes de entrar a analizar el debate suscitado en torno a la jornada continua, nos detengamos en valorar el alcance de cada tipo. Es sabido que en nuestro país la jornada escolar es, tradicionalmente, partida, donde el alumnado recibe la docencia en dos sesiones, separadas por un tiempo destinado para comer. Este aspecto, evidentemente, condiciona también la jornada laboral del profesorado, que debe adecuar sus horarios según el tipo de jornada implantada en el centro educativo.Sin más detalles, es fácil intuir ya que la postura del cuerpo docente pasa por la consecución de una jornada continua, con las tardes libres, asemejándose a la mayoría de los funcionarios. Una posición que choca frontalmente con la postura de los padres, que reclaman la jornada partida como una medida de conciliación de la vida familiar y laboral, es decir, que buscan que sus hijos pasen el mayor tiempo posible en las aulas, sin condicionar su actividad profesional.

Profesores vs. padres

Entre los profesores existe una práctica unanimidad a la hora de apoyar la jornada continua. Desde la delegación en Alicante de la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE), su secretaria de acción sindical, Susana Honrubia Lucas asegura que “como profesionales de la enseñanza buscamos, al igual que los padres y tutores, que la calidad educativa llegue a conseguir un desarrollo integral de la persona”, pero es cierto que “la experiencia nos viene demostrando año tras año que el rendimiento de los alumnos durante la jornada de mañana es mayor. A medida que avanza la semana se puede comprobar como el rendimiento escolar disminuye considerablemente en el horario de la tarde. Con la jornada continua, los alumnos tendrían sus horas lectivas por la mañana”.

Atendiendo a casos concretos, Amparo Cos Boj, profesora de Lengua y Literatura en el colegio La Purísima de Torrevieja, defiende que una jornada continua “es más favorable para el rendimiento escolar y, además, dispones de más tiempo para extraescolares y estudio diario”. A esto añade que las únicas desventajas son “madrugón y que los padres que trabajan no saben qué hacer con los hijos por la tarde”. Al cuestionarle sobre sí sus pretensiones son únicamente laborales, asevera que “los profesores pensamos en el bien común, tanto para el alumnado como para el profesorado. Las horas de trabajo serían las mismas. La gran ventaja sería disponer de más tiempo para preparar clases”.

En el mismo centro también trabaja Aurelio Martínez López, profesor de Música, que coincide con las opiniones ya señaladas. Además, habla de las ventajas que supondría para la realización de deberes y otras actividades, ya que “siempre tienen que empezar dichas actividades a partir de las cinco de la tarde, con lo que cuando llegan a casa se ponen a estudiar o realizar deberes, es decir, dejan para el final del día, algo para lo que debieran estar más concentrados”. Además, Aurelio Martínez añade que con una jornada continua se desarrollaría más la faceta del alumnado porque “es muy importante que los niños sean niños y que tengan un tiempo también para despejarse”.

Padres vs. profesores

Los argumentos cambian radicalmente cuando se pregunta a los padres. Rafael Feito, promotor del blog “Educación y jornada escolar” contradice las afirmaciones de los docentes referidas al déficit de atención, asegurando que “la última hora de la jornada continua es más complicada que la última de la partida. Los alumnos declaran sentirse más cansados en la primera que en la segunda y los resultados de pruebas estandarizadas en estas últimas horas dejan en peor lugar a la jornada continua”.

Francisco Oria e Inmaculada Pérez son padres de dos niños, Joaquín y Gerard, de 7 y 5 años respectivamente. Ellos están convencidos “de que levantar a los niños tan temprano es totalmente innecesario, pudiendo flexibilizar más los horarios en dos sesiones diferenciadas en las que se ajusten las materias que más o menos atención requieren”. Su madre reconoce “que es muy difícil conciliar la vida familiar y profesional cuando tus hijos tienen una jornada continúa, ya que siempre estás recurriendo a los abuelos u otros familiares, pero también es cierto que los profesores se preocupan exclusivamente de su bienestar y no, como dicen, del rendimiento del alumnado”.

La postura del Consell

Los sindicatos de profesores mantienen vivas las demandas. ANPE Alicante sigue reclamando que el Consell permita del debate sobre la jornada continua y para ello está llevando a cabo una campaña de recogida de 50.000 firmas. Aula Abierta ha intentado recabar la posición actual del Gobierno Valenciano, pero no han atendido a nuestra solicitud. Mientras tanto, la postura de la conselleria de Educación sigue siendo la misma que en 2009 expresó la secretaria autonómica Concha Gómez al asegurar que no se iba a “aplicar la jornada continua pensando en el interés del alumno y de toda la sociedad y no en el de un sector concreto”.

Todas las partes aseguran prestar atención a las necesidades del alumnado, pero bien parece que sólo mirar por su propio interés: unos, con liberar sus tardes; y los otros, con tener a sus hijos a buen recaudo. Parece importante que el debate trascienda para sacar conclusiones, y plantear una postura a nivel estatal común para evitar diferencias, que ponen de evidencia, entre otros, el informe PISA.

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Rafael Feito Alonso. Doctor en Sociología por la UCM – Promotor del blog “Educación y Jornada Escolar”

“A los profesores les mueve la comodidad, única y exclusivamente”

 

Rafael Feito es Doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Ha dedicado muchos años al estudio de la jornada escolar continua, lo que le ha llevado a promover en Internet un blog dedicado a este asunto. Bajo el título “Educación y Jornada Escolar”, suma esfuerzos con madres y padres de alumnos de varias comunidades autónomas para ahondar en este espinoso tema.

P. ¿Influye en el resultado académico, recibir la docencia en jornada continua o partida?

R. No tenemos datos concluyentes al respecto. En el estudio que realizó José Antonio Caride en Galicia se observaban peores resultados en los centros con jornada continua. Lo que sí sabemos –pese a que no se puede establecer una relación causa-efecto- es que las comunidades autónomas con peores resultados en el último informe PISA son precisamente las que tienen jornada continua.

P. A su juicio, ¿es más idóneo el horario matinal? ¿Por qué?

Si por horario matinal se entiende jornada continua mi respuesta es no. La última hora de la jornada continua es más complicada que la última de la partida. Los alumnos declaran sentirse más cansados en la primera que en la segunda y los resultados de pruebas estandarizadas en estas últimas horas dejan en peor lugar a la jornada continua. No se olvide que a partir de las cuatro y media de la tarde se detecta una clara recuperación de la capacidad de aprendizaje.

P. ¿Qué ventajas e inconvenientes más destacados tiene cada opción?

R. La principal ventaja de la continua es que con ella satisfacemos el deseo de buena parte del profesorado de no ir por la tarde a su centro de trabajo. Esto los sindicatos ya lo reconocen con esta contundencia. Los inconvenientes son muchos. Esto de la jornada continua es una reivindicación de la escuela pública –lo que provocaría un riesgo de huida hacia la privada y concertada-, con la continua hay más deberes que con la partida, los niños acaban más cansados, existe el riesgo de la desaparición de comedores escolares y las familias participan en menor medida de actividades extraescolares organizadas por la propia escuela.

P. ¿En qué niveles educativos es mejor cada tipo de jornada? ¿Por qué?

R. Supongo que para la universidad quizás sea lo mejor la jornada continua o más bien continuada o permanente. En la ESO –en los centros públicos- la jornada continua es una atrocidad. Los niños entran a las ocho y media y salen a las dos y media tras una jornada extenuante.

P. ¿Las familias piensan en lo mejor para sus hijos cuando solicitan la jornada continua, o sin embargo simplemente lo contemplan como una vía para conciliar vida laboral y familiar?

R. Es más fácil conciliar ambas vidas con la partida. Estoy convencido de que las familias buscan lo mejor para sus hijos e hijas. Lo que ocurre es que no podemos tolerar que la escuela se convierta en un reino de particularismos en el que cada cual pueda imponer su visión de lo que considera mejor para sus retoños.

P. ¿Ocurre lo mismo con los profesores?

R. A los profesores les mueve la comodidad, única y exclusivamente. Lo demás es música celestial para ingenuos.

P. ¿Es partidario de que cada centro opte por un tipo de jornada, o en cambio, por una regulación análoga para todos?

R. Para evitar la guerra que supone este tema en cada centro en el que se plantea, lo mejor es que haya una regulación general.

P. Por su experiencia, ¿en la Comunidad Valenciana qué se prefiere: jornada continua o partida? ¿Por qué?

R. El gobierno regional quiere la jornada partida. Que yo sepa no hay encuestas entre padres y madres de alumnos en edad escolar que nos permitan saber qué opina la gente. Aún así no creo que esto se pueda resolver a golpe de encuestas.

P. ¿Cuál es la tendencia en España? ¿Y en Europa?

R. En España la tendencia es que se vaya extendiendo la jornada continua. La presión corporativa e interesada del profesorado es enorme y salvo lugares como la ciudad de Madrid, Catalunya y el País Vasco lo más probable es que se extienda al conjunto del país. Esto es una oleada que solo se podría parar si hubiera una muy seria movilización de la sociedad civil. En Europa esto ni siquiera es un debate. Esta es una cuestión carpetovetónica, berlanguiana.

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  1. 3 cosas: 1º “Es sabido que en nuestro país la jornada escolar es, tradicionalmente, partida,…..” afirmación completamente errónea, puesto que son ya varias las comunidades que llevan ya bastantes años utilizando la jornada continua. 2º “Que yo sepa no hay encuestas entre padres y madres de alumnos en edad escolar que nos permitan saber qué opina la gente. Aún así no creo que esto se pueda resolver a golpe de encuestas” .resulta que en Torrevieja se hizo una encuesta, no hace tantos años, la cual fue un exitoso y rotundo, SI a la jornada continua, por parte de los padres. Y 3º y último apunte, Eso de que los niños tienen que madrugar mas…? eso no es realmente así: en otras comunidades de jornada continua, empiezan a las 9.00, osea igual que ahora.
    Madre de 2 niños, totalmente a favor de la jornada continua.

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