La revista educativa de la provincia de Alicante

“La Consellería favorece a la educación privada y concertada porque le sale más barata”

In Contextualización, Entrevistas, Monográficos, Política Educativa on 13 mayo, 2011 at 22:53

Entrevista a Francisco Javier Ferrández Asencio, director del IES Victoria Kent de Elche

Francisco Javier Ferrández Asencio dirige el IES Victoria Kent desde 2008

RAFAEL ORTÍN/ Alicante- El IES Victoria Kent, ubicado en el barrio ilicitano de Altabix, además de la enseñanza secundaria, incluye numerosos ciclos de grado medio y superior, lo que eleva la cantidad de alumnos inscritos hasta más de 1200. Su director, Francisco Javier Ferrández Asencio (40), nos pone al día de las medidas de ahorro que ellos emplean en su centro para afrontar la crisis económica y nos aporta su punto de vista en cuanto al modelo económico educativo hacia el que avanzamos.

¿Cuál es la dotación con la que cuenta un centro como éste?

Pues de unos 150.000 euros aproximadamente, que son dedicados a los gastos ordinarios como el consumo de agua, luz, calefacción, mantenimiento de las instalaciones, material de papelería, etc.

¿Cómo consiguen ahorrar en el centro?

No dejamos de invertir en nada que signifique avance en la docencia, como las pizarras digitales, una red Wi-fi para todo el instituto y otras nuevas tecnologías. Mientras, otros gastos que consideramos más superfluos los dejamos para más adelante. En estos tiempos difíciles tenemos que priorizar.

¿Y contemplan algún mecanismo de ahorro especial?

Considero importante para ahorrar, la organización del centro por “aula-materia”. Lo habitual en los centros es que a cada grupo de alumnos le corresponda siempre un aula y sólo se tengan que desplazar en casos puntuales como en las clases de plástica y laboratorio. Nosotros apostamos por que los departamentos tengan sus propias aulas específicas según sus necesidades y sean los alumnos los que se desplazan de una a otra.

¿Y en qué medida repercute esa medida en el gasto?

Hemos hecho un pequeño estudio y podemos estar ahorrando entre 6.000 y 9.000 euros en mantenimiento de las aulas. Por ejemplo, treinta alumnos de segundo de la E.S.O. solos en un aula (cuando se produce el cambio de profesor) acaban provocando pequeños desperfectos como la rotura de puertas, manivelas o persianas. Como el profesor es el que espera y son los menores los que se desplazan estas pequeñas roturas no se producen con tanta frecuencia.  Este dinero ahorrado se puede reinvertir en otros aspectos.

Y ya que habla de nuevas tecnologías, tengo entendido que ustedes se apoyan mucho en el uso de internet para fomentar el ahorro en el gasto de papel…

Nosotros potenciamos lo que denominamos el aula virtual. La mayoría de los departamentos ofrece la posibilidad de que los alumnos, con su número de usuario, consulten la asignatura y se descarguen todos los contenidos necesarios para las clases. Se trata de una cuestión de ahorro al tiempo que ecológica. Por otro lado, exigimos a todos los departamentos que hagan entrega de todos los programas didácticos, las memorias, etc., en formato digital.

¿Y cómo solventan el hecho de que algunos alumnos no dispongan de medios suficientes para disponer de un ordenador en casa?

Muy sencillo. La biblioteca es accesible durante todo el día. Pueden descargar cualquier material o pueden hacer sus trabajos desde aquí si lo desean.

¿Esta aula virtual como usted la llama es sólo para los alumnos?

También empleamos las nuevas tecnologías para comunicarnos con las familias. Nuestro Sistema de Gestión Docente (SGDweb) permite a los padres acceder con su contraseña a la información referente a la marcha de su hija o hijo en el centro. Pueden consultar sus calificaciones, las faltas de asistencia u otros datos importantes. Este hecho ya permite un ahorro significativo al no tener que enviar a muchos padres esta información por carta. Aunque, claro está que, para aquellos padres que no tienen acceso a las nuevas tecnologías, siempre existe la posibilidad del envío postal habitual o la información telefónica.

¿Les han afectado los ajustes presupuestarios asignados a educación a la hora de aplicar programas educativos especiales?

De momento no, aunque también es cierto que sobre todo a partir del próximo curso pueden surgir problemas a partir de la nueva orden de plantillas. Por ejemplo, teníamos un programa de compensatoria y un programa de integración que ya no nos ha sido concedido. A partir del curso que viene va a afectar sobre todo a las enseñanzas de formación profesional que también se imparten en este centro. Muchos desdoblamientos no van a ser posibles por falta de personal de modo que se tendrán que hacer clases prácticas con treinta alumnos. Entendemos que todos estos ajustes afectarán sobre todo a la calidad de la educación que ofrecemos.

¿Y cuentan con algún apoyo extraordinario para paliar necesidades urgentes?

En este sentido, no tenemos ninguna queja del ayuntamiento porque, aunque sus competencias acaban en la educación primaria, en épocas de bonanza ha proporcionado personal de apoyo a los institutos para atender al alumnado extranjero o también para posibilitar la puesta en marcha de  programas de acompañamiento, para aquellos que necesitaban clases particulares y no podían permitírselas.

¿Se han reducido las dotaciones económicas concedidas a los centros de secundaria desde el inicio de la crisis?

Este año prácticamente hemos tenido el mismo presupuesto que hace tres años, sólo se ha incrementado ligeramente de acuerdo con el IPC, mientras que las necesidades han aumentado en mayor medida. Si bien estas dotaciones no se han reducido, sí que las estamos recibiendo con retraso. Por ejemplo, la asignación ordinaria que habitualmente nos ingresa la Consejería de Educación en diciembre la hemos recibido en marzo. Si no hubiésemos sido previsores, si no tuviésemos un remanente de cursos anteriores, no podríamos haber afrontado los gastos básicos del centro como el agua, la electricidad o la calefacción.

¿Existen otro tipo de ingresos?

Sí, los que denominamos extraordinarios, que se conceden cuando el centro se adscribe a programas educativos específicos como PASE o PROA, los cursos de compensatoria o los PCPIs.  Además, recibimos un dinero extra para la Formación en Centros de Trabajo correspondiente a las enseñanzas de Formación Profesional.

¿Y en cuanto a los recursos humanos?

Nosotros no gestionamos los sueldos de los funcionarios. Eso se hace directamente desde la Generalitat. Aunque es importante señalar que es en este ámbito donde sí que se han notado más los recortes con una reducción del número de profesionales disponibles.

Entonces, de reducir las ratios profesor-alumno ni hablamos…

Al menos esperamos que no aumente. Aunque lo cierto es que la obligatoriedad de escolarizar a todos los menores de edad con el ajustado número de docentes del que disponemos en plantilla ha forzado a muchos centros a convertir en una norma el superar los 30 alumnos por clase, algo  que se considera excepcional en la L.O.E.

En marzo se conocía la modificación que la Generalitat Valenciana va a aplicar a los presupuestos de educación con un incremento de 44 millones de euros en la asignación para los centros privados y concertados. ¿Qué valoración le merece esta decisión de la Consejería de Educación en el actual contexto de contención del gasto en el ámbito público?

Bajo mi punto de vista, estrictamente personal y basándome en mi experiencia como docente, en la Comunidad Valenciana se está favoreciendo la enseñanza privada y concertada frente a la pública porque a la administración le sale más barato. Hay que tener en cuenta que lo que ellos pagan es el gasto de personal, como comentábamos antes. Un ejemplo concreto es el Plan de Mejora que tuvimos que aplicar obligatoriamente todos los centros públicos. Para los centros concertados y privados, que reciben dinero público, la aplicación de este plan era voluntaria. Ahí tenemos un claro ejemplo de diferenciación.

¿Piensa por lo tanto que se está descuidando la educación pública a favor de otros modelos como el concertado o el privado?

Creo que sí. El lento deterioro de la enseñanza pública a favor del modelo concertado o privado es algo que cualquiera con sentido común puede percibir. Imaginemos una casa que está llena de parches y apaños, que se está cayendo a trozos y no reparo, y otra  nueva, con una fachada flamante y reluciente ¿en cuál querríamos vivir?

Sigue la evolución del reportaje en Twitter: A. Cabrera / M. Maestre / R. Ortín / A. Aniorte

Artículos relacionados:

La economía lo es todo

Financiación y recortes de la Educación

El coste de abaratar la Educación

El copago en Educación, una asignatura pendiente

Una Formación Profesional devaluada

De planes, colegios fantasma y papeles perdidos

Agudizar el ingenio para capear la crisis

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: