La revista educativa de la provincia de Alicante

Financiación y recortes de la Educación

In Contextualización, Entrevistas, Monográficos, Política Educativa on 13 mayo, 2011 at 22:54

 

Entrevista a Susana Morales, experta en economía de la educación

Susana Morales es Profesora de economía en enseñanza secundaria en el Instituto Juan de Mairena (Madrid), es coautora de diversos estudios sobre financiación educativa y recientemente ha presentado su tesis “La descentralización de la educación no universitaria en España. Efectos sobre la convergencia regional desde la perspectiva del gasto público”, en la que aborda el tema de la financiación educativa no universitaria en las distintas comunidades autónomas.

A. CABRERA/ Alicante- La financiación de la educación pública en España es asumida íntegramente por las distintas comunidades autónomas, en las que son las administraciones regionales competentes las que administran y gestionan el gasto e inversión que se realizará y cómo se llevará a cabo. El Ministerio de Educación (MEC), por su parte, dedica su presupuesto a conceptos como la educación en el exterior, la financiación de la UNED (con una mínima participación de las comunidades autónomas), la financiación y gestión del sistema público de Ceuta y Melilla, así como determinados programas de becas y ayudas.

Tal y como explica Susana Morales, “el Gobierno central no da una partida específica a la comunidad autónoma indicándole cuánto debe asignar en cada ámbito, sino que, de lo designado en los Presupuestos Generales, cada comunidad autónoma determina qué cantidad de dinero dedicará a Educación, Sanidad, Servicios Sociales, etc. El gasto en Educación no es un gasto dirigido”.

Existen estudios recientes que analizan esta descentralización, como el realizado en 2006 por la doctora en Cencias Económicas y empresariales, Carmen Pérez Esparrells, “La financiación de la enseñanza no universitaria en España. Un análisis por comunidades autónomas”, que ya muestran tan solo un discreto incremento en al gasto educativo, así como diferencias considerables en la calidad del servicio prestado en las distintas comunidades autónomas. Posteriormente, y atendiendo a los últimos datos disponibles, se observa un incremento en la partida destinada a Educación en los últimos años, aunque se trata de aumentos que pueden obedecer más al incremento de la población entre el 2000 y el 2008 que a una mayor financiación para dotar de más calidad a la Educación.

Hay que tener en cuenta que “la mayor parte del gasto de las comunidades autónomas se distribuye entre Sanidad y Educación”, comenta la docente, “y el dinero que se asigna desde el gobierno central a cada región viene determinado por distintos parámetros, sobre todo poblacionales. Por eso cada una de las autonomías pelea para que el criterio que se siga sea el que más le interese. De ahí surgen divergencias a la hora del reparto.

Los recortes en la enseñanza pública adquieren sentido cuando se constata que “la mayor parte del gasto nacional lo realizan las comunidades autónomas, que son al mismo tiempo las que mayor déficit tienen, básicamente porque son quienes gestionan una gran porción de los presupuestos”, explica la docente. Lógicamente, continúa Morales, “ese déficit intenta contenerse limitando las dos partidas principales, que son Sanidad y Educación. En ese sentido, quizá el copago sería una solución interesante y con buena acogida popular en principio, ya que la Educación concertada es una alternativa a la que se acogen cada vez más familias y, al fin y al cabo, la concertada no es más que un copago. Por otra parte, también es cierto que ya pagamos la educación pública a través de los impuestos”. Sin embargo, personalmente, aclara Susana Morales, “estoy en contra del copago en sanidad y en educación. Soy una defensora de la enseñanza y la sanidad pública y creo que el copago iría en contra de la equidad y la igualdad de los estudiantes. Si es necesario pagar más, habría que hacerlo vía impuestos para que los servicios prestados (educación y sanidad) fueran iguales para todos, independientemente de la renta”, matiza la docente.

“Lo que sí ha bajado”, concluye Morales,“es la partida presupuestaria dedicada a sueldos y salarios. Indudablemente, en este factor influye la bajada del cinco por ciento que hemos sufrido los funcionarios, pero esto también ocurre, sencillamente, porque no se contratan profesores. Esta circunstancia repercute directamente en un aumento de las ratios y, por lo tanto,  en la calidad de la enseñanza”.

Quizá otra medida, también popular sería que la clase política recortara sus sueldos o el número de cargos, ya que en tiempos de crisis todos debemos hacer esfuerzos, pero como afirma Susana Morales, como una opinión personal, “supongo que para los grupos políticos eso es menos importante”.

Sigue la evolución del reportaje en Twitter: A. Cabrera / M. Maestre / R. Ortín / A. Aniorte

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